Aunque la dirigencia sindical dio por concluida la negociación salarial, grupos de trabajadores consideran insuficiente el incremento y preparan nuevas movilizaciones.
El conflicto laboral en el Instituto Mexicano del Seguro Social continúa generando inconformidad entre trabajadores, a pesar de que las autoridades aprobaron una nueva propuesta de incremento salarial.
El director general del organismo, Zoé Robledo, informó que el Consejo Técnico autorizó un ajuste global del 8%, dividido en un aumento del 4% al salario tabular y otro 4% destinado a la ayuda para renta de vivienda.
La propuesta anterior contemplaba un incremento de 6.8% y había sido rechazada durante una consulta sindical.
Aunque la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social dio por superada la revisión salarial, grupos disidentes mantienen su exigencia de un incremento directo del 10% al sueldo base.
También reclaman mejores condiciones laborales, abastecimiento de medicamentos y mantenimiento de instalaciones hospitalarias.
Durante las manifestaciones del miércoles, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, acudió a una protesta y fue rechazado por algunos participantes.
Este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum criticó su presencia y la calificó como oportunismo político.
Los trabajadores inconformes anunciaron una nueva movilización nacional para el 30 de octubre.
El conflicto mantiene abiertas preguntas sobre salarios, representación sindical y condiciones de atención dentro de una de las principales instituciones de salud del país.

