Un tiburón de aproximadamente tres metros de longitud logró regresar al mar después de varias semanas atrapado en un canal de Busan, Corea del Sur, donde había atraído la atención de miles de personas.
Lo que comenzó como una situación preocupante para un animal marino terminó convirtiéndose en uno de los acontecimientos más curiosos de Corea del Sur. Una hembra de tiburón, apodada Bukangi, permaneció durante más de un mes en un canal artificial de la ciudad portuaria de Busan.
La presencia del animal despertó tanto interés que la zona recibió a más de 1.7 millones de visitantes durante el periodo en que permaneció atrapado, de acuerdo con los reportes difundidos sobre el rescate.
Las autoridades realizaron varios intentos para guiarlo hacia aguas abiertas. Sin embargo, el tiburón evitaba las redes y las maniobras de los equipos especializados, mientras aumentaba la preocupación por su alimentación y el descenso de las temperaturas.
Finalmente, este miércoles 21 de octubre, personal de rescate utilizó una plataforma flotante, remos y barreras para conducirlo hasta la salida del canal. Tras alcanzar la desembocadura, el animal consiguió nadar hacia el mar.
La historia de Bukangi provocó una inesperada conexión entre los habitantes de Busan y un depredador marino que, durante varias semanas, se convirtió en una auténtica atracción local.

